La escena musical hecha por mujeres en México encuentra un nuevo espacio de reconocimiento con Sonoras, una exposición que reúne memoria, resistencia y creación artística en Guadalajara. La muestra explora cómo distintas generaciones han transformado la cultura musical desde múltiples disciplinas.
El proyecto se presenta en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara en colaboración con Cultura UDG y la Feria Internacional de la Música de Guadalajara. Además, reúne obra de 37 artistas bajo la curaduría de Regina Dorantes, Catalina Gil y Miriam Limón.
Sonoras conecta música, memoria y comunidad
La exposición integra compositoras, intérpretes, fotógrafas y artistas visuales cuya práctica creativa está vinculada con la música. Asimismo, propone una experiencia distinta al formato tradicional sonoro al trasladar la escena musical a objetos, archivos e instalaciones.
Catalina Gil explicó que la muestra atraviesa distintas épocas y géneros musicales, incluso desde referencias al México prehispánico. También destacó la presencia de piezas inspiradas en instrumentos de pueblos originarios elaboradas por artesanas tapatías.
De igual manera, el recorrido incluye material histórico como una entrevista a Consuelo Velázquez, autora de Bésame mucho, considerada una de las canciones mexicanas más interpretadas a nivel internacional.
La curaduría pone énfasis en el papel de la música como práctica sociocultural capaz de construir comunidad. Además, busca visibilizar las experiencias femeninas dentro de escenas musicales alternativas y tradicionales.
Arte, feminismo y escenas alternativas en Guadalajara
Entre las participantes se encuentra Viviana Martínez, quien presenta una pintura inspirada en una actuación de Jessy Bulbo en Guadalajara durante 2009. En consecuencia, la obra recupera memorias vinculadas con expresiones feministas y espacios de libertad artística.
También participa Berenice Einung, gestora cultural y DJ relacionada con el histórico Foro Larva. Asimismo, exhibe objetos personales como su primera tornamesa y un antiguo libro de piano que marcó el inicio de su formación musical.
La exposición permanecerá abierta del 1 de mayo al 2 de agosto de 2026 en la Sala 1 del MUSA. Durante la inauguración se presentó el performance La pausa del latido, de Marién Luévano y Emilia Gálvez, consolidando una propuesta que integra archivo, sonido y experiencia colectiva.