La Fiesta del Libro y la Rosa consolidó en México un espacio cultural que trasciende generaciones y confirma el valor de la lectura como eje social. En su edición 2026, la Universidad Nacional Autónoma de México reforzó su papel como referente en la promoción cultural con una convocatoria masiva en el Centro Cultural Universitario.
La celebración alcanzó su mayoría de edad con 18 años de historia y una programación ampliada a cuatro días. Además, reunió a miles de visitantes, principalmente jóvenes, que participaron en más de 500 actividades entre talleres, presentaciones editoriales, cine y música.
Fiesta del Libro y la Rosa refuerza cultura de paz
Bajo el lema Nombrar para existir, el encuentro centró su narrativa en la construcción de una cultura de paz. Asimismo, abordó problemáticas actuales como desapariciones forzadas, violencia de género y condiciones laborales desde una perspectiva crítica y literaria.
La inauguración estuvo encabezada por Patricia Dávila, secretaria general de la UNAM, en representación del rector Leonardo Lomelí. También destacó el conversatorio Un nombre para mí desapariciones y literatura, con Dolores Reyes y Brenda Navarro, acompañadas por Julia Santibáñez y Rosa Beltrán, quienes generaron reflexión en un Foro Libertad completamente lleno.
Participación de autores y actividades multidisciplinarias
El evento reunió a figuras como Elena Poniatowska, quien presentó su obra sobre Rosario Castellanos, así como a autores como Roger Bartra, Xavier Velasco y Selva Almada. Del mismo modo, incluyó propuestas de teatro, cine y radio, con la participación de la Filmoteca de la UNAM y la Cátedra Ingmar Bergman.
Además, iniciativas como el Teléfono por la paz y talleres de radio para infancias reforzaron la interacción social. Por otro lado, la conmemoración de la Unidad de Vinculación Artística resaltó su impacto en más de 4 mil personas beneficiadas.
El evento también rindió homenaje a figuras como Miguel León-Portilla, Julieta Fierro y Jaime Sabines, fortaleciendo el vínculo entre memoria cultural y nuevas generaciones.
La asistencia constante en todos los foros y actividades evidenció el interés sostenido por la cultura escrita, con una ocupación total de espacios y alta participación en presentaciones clave.