En el corazón del norte de Etiopía, un gesto solidario se ha convertido en el motor de reconstrucción para cientos de adolescentes. A través de un testamento solidario, se está construyendo una escuela secundaria en Shire, región de Tigray, donde más de 400 jóvenes podrán retomar sus estudios tras años marcados por la guerra. La iniciativa, liderada por Misiones Salesianas, demuestra cómo una herencia puede transformarse en educación, futuro y esperanza.
La región vivió una de las crisis humanitarias más devastadoras del continente africano. Con más de 600.000 víctimas y millones de desplazados, el conflicto dejó tras de sí una infraestructura devastada: escuelas convertidas en refugios, cultivos arrasados, hospitales saqueados. Pese al acuerdo de paz firmado hace 20 meses, las secuelas sociales siguen siendo profundas.
Educación secundaria: clave para la recuperación en Tigray
La nueva escuela en Shire no solo aumentará la tasa de acceso a la educación secundaria, que en el país apenas alcanza al 33% del alumnado de primaria, sino que ofrecerá un entorno seguro y de calidad para el aprendizaje. Se prioriza además la permanencia de las alumnas, en un contexto donde casi 13 millones de niños y niñas siguen fuera del sistema educativo.
El testamento solidario que ha hecho posible esta obra fue dejado por una persona que decidió confiar su legado a Misiones Salesianas. “Dejar un Testamento Solidario permite que la obra de muchas personas siga viva”, afirma Rubén Adán, responsable del programa. Con esta nueva infraestructura, chicos y chicas afectados por la violencia recuperan un espacio para soñar y aprender.
La crisis educativa en Etiopía es severa. Aunque el 89% de los menores asiste a la escuela, el 90% de los niños y niñas de 10 años no comprende un texto sencillo, según datos de organismos internacionales.
Mira también: Ajolotes y cáncer: la educación científica que nace en Culiacán