Construir un futuro más justo y equitativo empieza en las aulas. Así lo ha recordado la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) al iniciar 2026 con un mensaje enfático: defender la educación pública es fortalecer la democracia, el conocimiento y la cohesión social. Desde la sede de Rectoría, la institución reafirmó su compromiso con una formación de excelencia, incluyente y libre, capaz de responder a los desafíos actuales del país.
La UNAM destacó que la unidad de su comunidad es un activo estratégico frente a un contexto global de incertidumbre y transformación. En un mensaje institucional difundido el 1 de enero, se resaltó la responsabilidad que tiene la educación pública en la generación de conocimiento útil para resolver los problemas más urgentes de México. Esta visión se alinea con una tradición universitaria que ha sabido adaptarse sin renunciar a sus principios fundamentales.
Unidad y compromiso en la educación pública
Además del respaldo a los derechos universitarios, la UNAM subrayó la importancia de preservar su autonomía, entendida no solo como una garantía constitucional, sino como una condición necesaria para innovar pedagógicamente, investigar con libertad y servir con impacto. Esta postura adquiere mayor relevancia ante los retos educativos y científicos que plantea la actualidad nacional.
También se hizo un llamado al diálogo constante entre sectores académicos, administrativos y estudiantiles para construir consensos y responder con propuestas a las nuevas demandas sociales. Este enfoque colectivo refuerza la idea de que la educación pública no es un privilegio, sino un derecho que debe ser defendido de forma activa.
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