Trabajos que cambian con la inteligencia artificial y la automatización de determinadas tareas
Los trabajos pueden cambiar antes que desaparecer por la IA

Los trabajos pueden cambiar antes que desaparecer por la IA

Cada gran cambio tecnológico ha modificado el mercado laboral. Las operadoras telefónicas fueron una ocupación común antes de la automatización, mientras la expansión de las computadoras creó posteriormente una creciente demanda de programadores y otros especialistas tecnológicos.

La inteligencia artificial plantea nuevamente esa incertidumbre. Una investigación encabezada por Menaka Hampole, profesora de Finanzas en Yale School of Management, encontró que la tecnología puede reducir la demanda de algunas ocupaciones, pero también aumentar la productividad y favorecer otros trabajos.

La IA no afecta de la misma manera a todos los trabajos

Hampole trabajó con Dimitris Papanikolaou, Bryan Seegmiller y Lawrence D.W. Schmidt para analizar millones de perfiles de LinkedIn correspondientes al periodo de 2014 a 2023.

La mayor parte de esos años precede a la expansión de la inteligencia artificial generativa. Los sistemas estudiados realizaban principalmente tareas de predicción, clasificación, recomendación y reconocimiento.

Los investigadores compararon las funciones desarrolladas por herramientas de IA con las tareas descritas en O*NET, una base de datos estadounidense sobre ocupaciones.

Cuando una herramienta podía realizar una actividad semejante a la asignada a un trabajador, los investigadores consideraron esa tarea como altamente expuesta. Posteriormente observaron que esas actividades tenían menor probabilidad de aparecer en futuras ofertas laborales de la misma empresa.

Entre las ocupaciones con tareas altamente expuestas encontraron analistas de investigación de mercados, ingenieros de hardware y especialistas en logística.

Automatizar una tarea no significa reemplazar una ocupación

Una de las principales conclusiones del estudio consiste en distinguir entre tareas y empleos completos. Una persona puede desarrollar numerosas actividades y la inteligencia artificial quizá solamente pueda realizar algunas.

Cuando la exposición se concentra en pocas funciones, el trabajador puede dedicar más tiempo a aquellas que la tecnología todavía no desempeña. Esa redistribución puede incluso incrementar su productividad.

El estudio encontró diferencias entre sectores. Las ocupaciones relacionadas con negocios, finanzas e ingeniería registraron descensos cercanos al 2% en su participación del empleo durante cinco años.

Además, los investigadores estimaron que la inteligencia artificial explicaba aproximadamente 14% de la variación observada en el crecimiento de la participación laboral de las diferentes ocupaciones durante el periodo analizado.

Sin embargo, apareció otra dinámica. Las empresas que incorporaban inteligencia artificial también registraban mayores ingresos, beneficios y productividad. Después de considerar otros factores, una mayor integración de estas herramientas se relacionó además con incrementos del empleo dentro de las compañías.

Esto significa que dos efectos pueden producirse simultáneamente. La tecnología puede sustituir determinadas actividades mientras una empresa más productiva amplía sus operaciones y necesita contratar personal para otras funciones.

Los resultados tampoco permiten anticipar exactamente qué ocurrirá con herramientas generativas como ChatGPT. El periodo analizado terminó en 2023 y refleja principalmente una etapa anterior del desarrollo de inteligencia artificial.

Aun así, la investigación cuestiona una idea sencilla sobre el futuro laboral: automatizar actividades no equivale necesariamente a eliminar ocupaciones completas. El impacto depende de qué tareas puede asumir la tecnología, cuáles permanecen en manos humanas y cómo utilizan las empresas las ganancias de productividad.

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