Cada año, representantes de prácticamente todos los países se reúnen en un mismo espacio para exponer prioridades, debatir problemas internacionales y buscar acuerdos. No se trata de un gobierno mundial ni todas sus decisiones son obligatorias, pero constituye uno de los principales espacios de diálogo entre Estados.
La Asamblea General de la ONU celebra actualmente su 81º período de sesiones en Nueva York. Su debate general se desarrolla del 22 al 28 de septiembre y permite que jefes de Estado, de Gobierno y otros representantes presenten públicamente las posiciones de sus países ante los principales asuntos internacionales.
Asamblea General de la ONU da voz a sus 193 miembros
Creada en 1945 mediante la Carta de las Naciones Unidas, la Asamblea General es el principal órgano deliberativo, normativo y representativo de la organización. Sus 193 Estados miembros participan en condiciones de igualdad formal y cada uno dispone de un voto.
Sus funciones abarcan asuntos relacionados con paz y seguridad, desarrollo, derechos humanos, derecho internacional y presupuesto de Naciones Unidas. También elige integrantes de otros órganos y recibe informes del Consejo de Seguridad y diferentes organismos de la ONU.
Las decisiones sobre determinados asuntos importantes requieren una mayoría de dos tercios, mientras otras cuestiones se resuelven por mayoría simple. A diferencia de las decisiones adoptadas por el Consejo de Seguridad bajo determinadas disposiciones de la Carta, muchas resoluciones de la Asamblea funcionan como recomendaciones y expresiones de la posición colectiva de sus integrantes.
¿Por qué tiene especial relevancia la reunión de 2026?
El encuentro de este año ocurre mientras la agenda internacional reúne simultáneamente cuestiones de seguridad, desarrollo sostenible, cambio climático y salud pública. La propia ONU señala que la Semana de Alto Nivel se desarrolla en un contexto de tensiones geopolíticas y presión sobre el sistema multilateral.
El 81º período está presidido por Khalilur Rahman, de Bangladesh, y tiene como lema “Restaurar la confianza y gestionar la transformación a fin de que las Naciones Unidas generen resultados para todos”.
La agenda permite observar por qué la Asamblea va más allá de los discursos de sus dirigentes. Este 24 de septiembre se celebra una reunión de alto nivel sobre las amenazas derivadas del aumento del nivel del mar. El 25 de septiembre corresponde a prevención, preparación y respuesta frente a pandemias. Posteriormente habrá encuentros relacionados con la Declaración y Programa de Acción de Durban y la eliminación total de las armas nucleares.
También forman parte de la semana asuntos relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la acción climática.
La importancia de la Asamblea reside principalmente en reunir a países con intereses, dimensiones y posiciones diferentes dentro de un foro común. Sus debates no garantizan acuerdos, pero ofrecen un espacio institucional para negociar, construir normas internacionales, visibilizar problemas y conocer públicamente las prioridades de cada Estado.
El período de sesiones no termina con la Semana de Alto Nivel. La Asamblea trabaja durante todo el año mediante sesiones plenarias y seis comisiones principales especializadas en diferentes áreas de la agenda internacional.