México se prepara para uno de sus procesos electorales más amplios, en un escenario marcado por cambios en el sistema de partidos y cuestionamientos sobre las condiciones de competencia. El próximo 10 de septiembre comenzará formalmente el proceso electoral federal 2026-2027.
Miguel Armando López Leyva, coordinador de Humanidades de la UNAM, señaló que estarán en juego cerca de 20 mil cargos. La renovación contempla diputaciones locales en 31 entidades, ayuntamientos y alcaldías en 30 estados, 17 gubernaturas y la totalidad de la Cámara de Diputados federal.
Además, dos nuevos partidos políticos obtuvieron su registro antes del inicio del proceso. Esto configura una competencia con ocho partidos nacionales, además de las distintas fuerzas políticas con registro local.
Democracia y equidad marcarán la discusión electoral
López Leyva presentó este panorama durante la inauguración del Seminario “Proceso electoral 2026-2027, equidad en la contienda”, organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
El académico destacó que México ocupa el lugar 93 entre 179 países en el Índice de Democracia Electoral elaborado por V-Dem. La medición considera aspectos como calidad electoral, derechos individuales y libertades de expresión, asociación y medios de comunicación.
El escenario internacional también presenta señales de deterioro. El Global State of Democracy 2025, del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral, identifica una tercera ola mundial de autocratización. El fenómeno incluye retrocesos en independencia judicial, libertad de prensa, integridad electoral y calidad de las elecciones.
En México, la discusión coincide con los 30 años de la reforma electoral de 1996. Para numerosos especialistas, aquel cambio cerró una etapa de la transición democrática y estableció bases fundamentales del sistema actual.
Las reglas para garantizar una competencia equitativa
López Leyva recordó que aquella reforma buscó generar consensos, reglas e instituciones capaces de ofrecer elecciones justas y confiables. También sostuvo que las sociedades democráticas necesitan una ciudadanía vigilante, propositiva y consciente de los avances y retrocesos colectivos.
Guadalupe Salmorán Villar, investigadora del IIJ, explicó que el seminario busca analizar las condiciones con las que México llega a las elecciones de 2027. Una de las preguntas centrales consiste en determinar si ciudadanía e instituciones están preparadas para garantizar una competencia verdaderamente equitativa.
Lorenzo Córdova Vianello, investigador del mismo instituto, destacó la transformación experimentada por el sistema electoral mexicano. Su estructura pasó de un modelo hermético y excluyente hacia otro que permitió desarrollar el pluralismo político.
El seminario, realizado los días 26 y 27 de agosto, abordó cuatro dimensiones de la equidad electoral. Los especialistas analizaron las condiciones financieras de la competencia, el acceso a medios de comunicación, las restricciones para evitar el uso electoral de recursos públicos y las reglas relacionadas con tiempos electorales, propaganda y comunicación política.
La discusión adquiere una dimensión considerable ante los cerca de 20 mil cargos que estarán en disputa durante el proceso electoral 2026-2027.